Comunitarias

Itzjak Rabin:

Entre la Guerra del Iom Kipur y un nuevo amanecer

El Iom Kipur, entre otras fechas, parece haber signado la historia de los últimos 30 años de Israel. La Guerra del ´73 fue una victoria militar relativa, una derrota moral para los habitantes de Israel (la guerra “trajo” de retorno unos 2.500 muertos) y un aprendizaje de vida que llega hasta nuestros días.
Es posible que la vida de Itzjak Rabin haya resultado un punto de inflexión para esa porción del devenir de Israel: producto indirecto de los resultados del informe de la Comisión Agranat, Golda Meir renuncia a la primera magistratura y es Rabin quien la reemplaza en esas funciones.
En Rabin, quien no tuvo -por primera vez- una participación activa en una guerra de Israel, se volcaron las esperanzas de la izquierda israelí para reconstruir el país luego de la Guerra del Iom Kipur.
Fue Rabin quien, en septiembre de 1993, dio un encendido discurso en la Kneset (parlamento israelí) buscando la puerta para la paz con los palestinos y los árabes en general.
Hoy, a 30 años de la Guerra del Iom Kipur, y próximo a cumplirse el octavo aniversario de su asesinato -a manos de un mesiánico judío- y del inicio de la Intifada de Al Aqsa; el discurso toma la vigencia de ratifica su visión de gran estadista. En aquella oportunidad, un 21 de septiembre de 1993, Rabin parte del aprendizaje que le dejó la Guerra del Iom Kipur y, desde allí, su vinculación con la esperanza de la paz que se abría en ese momento, y que llega -como puede- hasta nuestros días. Nueva Sión presenta un extracto de aquel texto histórico.

1943 – 19 de abril – 2003

“Por nuestra y vuestra libertad”

El 19 de abril se cumplen sesenta años del inicio levantamiento del Gueto de Varsovia. Todo ha cambiado profundamente desde entonces. Europa, el pueblo judío, el Mundo. Apenas cinco años después surgió el Estado de Israel. ¿Qué lugar, qué valor ocupa hoy ese acontecimiento? “Esta es una lucha por nuestra y vuestra libertad”: ¿cómo interpretar este mensaje de Mordejai Anilevich a la sociedad polaca en su conjunto?

Iom Hazikarón

Recordación a los caídos en las guerras

Los israelíes -y el pueblo judío todo- recuerdan, hoy martes 6 de mayo, a los 21.540 miembros de sus organismos de seguridad caídos en las seis guerras con sus vecinos árabes y por ataques palestinos desde la fundación del Estado de Israel, del que mañana se celebran exactamente 55 años de existencia.
Las sirenas de alarma sonaron en todo Israel para recordar su memoria en una ceremonia nacional que no deja de emocionar. El país se para y la memoria vuela lejos en el tiempo y en lo profundo del espíritu de la más sentida recordación.

“En la diáspora tenemos que dejar de lado las diferencias y estar todos junto a Israel”

Manuel Junowicz (Presidente de la O.S.A.) se enojó con Nueva Sión y lo deja expresado en esta conversación en la que aclara los motivos de su molestia. Primero, por haber escrito mal su apellido en la nota publicada en nuestra edición anterior (¿Quién los conoce?) y, segundo, por no haber aclarado que su asunción, en la O.S.A., se produjo sólo dos meses antes de iniciado el proceso de la toma de datos para la encuesta. De todos modos, su pedido de aclaración resultó una buena excusa para conocer su parecer acerca de algunos temas un poco más interesantes como, por ejemplo, las formas en las que la O.S.A. aborda su trabajo de hasbará (esclarecimiento) y los modos de promover el sionismo, como afirmara Junowicz, “dejando de lado las diferencias, estando todos junto a Israel”. Un diálogo con interesantes contrapuntos que no se agotan en esta entrevista y que dan para pensar qué clase de acción queremos desde el aparato de la O.S.A.

55 años después

Reflexiones a la sombra del conflicto

Con vistas a un nuevo Día de la Independencia de Israel, algunos escenarios de la coyuntura del país parecen sombríos y otros promisorios. La crisis económica se profundiza, el plan económico propuesto no apunta a solucionar los problemas y la paz con los palestinos no termina de acercarse.
Mientras los verdaderos dilemas de la sociedad israelí siguen ausentes del debate público, y a pesar de todo, hay motivos para festejar:

Pésaj, para leer en familia

Las 10 plagas

Las plagas son los castigos que el hombre padece por sus propios infortunios, por no pensar en la solidaridad y el prójimo, por no ubicarse en el centro de una escena humanista y solidaria, por no poder anticiparse a las fuerzas ocultas del corazón, porque la potencia de las minorías desplazan la buena voluntad de una inmensa mayoría.
Pésaj es una buena oportunidad para reflexionar, cobijarse en la familia y leer juntos.

Semblanza de un combatiente

Mordejai Anilevich

El comandante de la sublevación del Gueto de Varsovia había nacido en una familia pobre en un pobre vecindario. Después de haber completado sus estudios secundarios, se unió al movimiento juvenil sionista del Hashomer Hatzair. Como dirigente juvenil se destacó como líder y organizador. El 7 de septiembre de 1939, una semana después de comenzada la guerra, Anilevich escapó de Varsovia con jóvenes del movimiento a la zona oriental, creyendo que las fuerzas polacas podrían detener el implacable avance alemán. El 17 de septiembre el Ejercito Soviético ocupó la zona oriental de Polonia. Anilevich intentó cruzar la frontera hacia Rumania, tratando de abrir una ruta hacia Israel para los jóvenes, pero fue apresado y encerrado en una prisión soviética. Después de que fuera liberado retornó al Gueto de Varsovia luego de haber recorrido numerosas comunidades en su camino. Anilevich estuvo en Varsovia un corto tiempo y se dirigió a Vilna, Lituania, donde numerosos refugiados -jóvenes miembros de movimientos y grupos políticos- llegaban desde el este. La ciudad había sido anexada poco tiempo antes a la Unión Soviética. Anilevich le pidió a sus camaradas que retornaran a los territorios polacos para continuar, desde la clandestinidad, las actividades políticas y educativas. El y su novia, Mirta Fiker, estaban entre los primeros que volvieron a Varsovia. Decidieron no abandonar a su pueblo, aún a sabiendas que ya no pelearían por su liberación sino por una muerte digna, y resistir en una de las luchas más heroicas de la Segunda Guerra Mundial.