Nunca tantas palabras de elogio por las buenas intenciones se lanzaron en Israel a alguien que finalmente tanto desilusionó. Así podría describirse la reacción de los dirigentes de la protesta social que lograra sacar a cientos de miles de israelíes a las calles en los últimos meses (disfrutando de un apoyo de más del 80% de la población en encuestas de opinión), al escuchar las conclusiones de la comisión Trajtenberg, en cuya cabeza se encuentra el profesor de doble ciudadanía, argentina-israelí.
Trajtenberg, curtido en la Córdoba de fines de los sesenta, formado en un movimiento sionista socialista comprometido y quien emigrara a Israel con ansias de luchar por el cambio social, no parece recordar las palabras de Armando Tejada Gómez que tantas veces escuchara en su infancia en boca de Zitarrosa: "Quien no cambia todo, no cambia nada".
En una entrevista que le realizó el diario The Jerusalem Post, el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu, dijo que no va a declarar una nueva moratoria en la construcción de los nuevos asentamientos para conseguir que los palestinos apoyen la propuesta impulsada por el Cuarteto de Paz para Medio Oriente que prevé la reanudación de las estancadas conversaciones por un acuerdo final.
El economista argentino Manuel Trajtenberg, presidente de la Comisión sobre el Cambio Social, precisó que se debe alcanzar un nuevo equilibrio entre el gasto militar y el presupuesto social y presentó una lista de medidas económicas cuya aplicación representa un costo de 30 mil millones de shekels.
Durante estas últimas semanas, empeoraron las relaciones con algunos países de la región lo que le ha provocado un aislamiento a Israel. Tal es el caso de Turquía, quien expulsó al embajador israelí, en Egipto fue atcada la sede diplomática israelí en El Cairo, y pocos días después la embajada en Ammán (Jordania) fue evacuada para evitar posibles incidentes. Y por estos días, Israel se enfrenta a uno de los mayores desafíos, la solicitud palestina ante la ONU y un temor a un estallido de violencia ante la declaración de un Estado palestino.
En el día de ayer el Comité Trajtenberg, que se ocupa de los “indignadios”, sugirió que se recorten de uno a cuatro billones de shekels del presupuesto del Ministerio de Defensa del año que viene, para proveer parte de los fondos a un plan financiero orientado más a lo social y que haya más transparencia en los gastos referidos a la defensa.
En una conferencia de prensa en las Naciones Unidas, Noam Shalit, pidió la liberación de su hijo Gilad antes del reconocimineto al Estado palestino, basándose en el hecho de que la dirigencia palestina está vinculada con Hamás y eso no debería suceder.
El general Eyal Eisenberg, Comandante de la Retaguardia de las Fuerzas de Defensa de Israel, alertó sobre una "amenazante guerra en múltiples frentes" y un "invierno radical islámico". A partir de sus declaraciones, altos oficiales de Tzáhal lo criticaron por revelar información clasificada y generar una gran tensión. En un comunicado indicaron que no existe ninguna posibilidad de guerra inminente.
En una reunión que mantuvo hoy lunes el titular de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas con un grupo de intelectuales y académicos israelíes, les reveló que hace casi dos semanas mantuvo un encuentro en Jordania con el Ministro de Defensa israelí, Ehud Barak para debatir el futuro de las relaciones entre ambas partes.
El día sábado se llevó a cabo la séptima marcha en Israel, donde más de 400.000 personas reclamaron por cambios en la política económica, mejoras en la educación y la salud pública, la justicia social, las viviendas accesibles y un regreso al Estado de bienestar. De esta forma se realizó la mayor protesta social de la historia del país.
Como sucede hace varias semanas, los “indignados” (como los llamamos nosotros en alución a la movida española) o “acampados” (como se llaman allí, por la ubicación de las carpas en lugares céntricos de Israel) son estudiantes, empleados públicos, comerciantes, laicos, religiosos, judíos, árabes y una gran cantidad de jóvenes de la clase media que se manifiestan en Tel Aviv, Jerusalén y otras ciudades.
Según informó un alto funcionario israelí en Jerusalén, el primer ministro Benjamín Netanyahu envió al coronel Danny Terza, uno de los mayores expertos en temas de fronteras estatales palestinas y quien delineó el mapa de una retirada israelí de Cisjordania para el ex primer ministro Ehud Olmert, a una reunión con el presidente Shimon Peres.