“Desde el primer día fuimos bien recibidos en ‘Sumate’, por eso decidimos incorporarnos a Mi Refugio”

Ricardo Babor, Gerente General del Centro Diagnóstico Lanús, clínica dedicada a la atención de accidentes laborales, fue uno de los miembros de nuestra comunidad que decidió incorporarse a “Sumate”, el programa de Mi Refugio que posibilita que todas las familias que concurren a alguna institución comunitaria puedan ingresar durante tres meses a este country ubicado en la localidad de Canning, a sólo media hora de la Capital.

Según señala Ricardo Babor, profesional de la medicina de 63 años, casado y con dos hijos: “Más de una vez hablé con mi esposa sobre cómo podía ser que estemos disfrutando de todo el country de forma totalmente gratuita, y que ningún countrista, que hace el esfuerzo de pagar todo, nos haya mirado con reservas o distancia.

Por el contrario, lo más habitual era que se acerquen a conversar, a conocerte, y te hagan sentir parte desde un primer momento”.
Según cuenta, un conocido suyo le habló del programa “Sumate” y su posibilidad de acceder al country y a sus actividades sin costo alguno, tras lo cual consultó a uno de los empresarios que realizan la medicina laboral en su clínica y es countrista en Mi refugio, quien le recomendó fervientemente asistir a esta institución. El resultado no podía ser mejor, pues Ricardo cuenta que “el día que se terminaba el programa, caminábamos con mi esposa alrededor del country y le dije que esto me gustaba mucho, así que le propuse ir a la administración para ver qué se ofrecía, si había alguna oportunidad. Y la encargada Vivi se movió muchísimo para conseguirnos una casa apropiada a nuestro interés, así que decidimos comprar, y tomé posesión en mayo, con una maravillosa recepción que organizó Silvia. La verdad es que no lo tenía pensado, pero estoy re-feliz, re-contento”. Así, pudo también aumentar el vínculo con los countristas, pues agrega que “ahora que soy propietario, tengo un vecino que vive frente a mi casa y me dijo que estaba para lo que necesite, otro me invitó a jugar al dominó, y una vecina invitó a mi esposa a jugar al burako. Realmente nos sentimos muy cómodos, es toda gente muy buena”.

De hecho, todo este contexto convirtió a Ricardo en uno de los promotores del country, pues afirma que “suelo invitar a muchos amigos a casa a comer un asado, a quienes entusiasmo con todo lo que el country tiene para ofrecer. Ya dos familias amigas decidieron alquilar sin siquiera estar en los tres meses de “Sumate”, porque ven todos los beneficios de Mi Refugio, mientras que una tercera está punto de incorporarse. E incluso la escribana que firmó la compra de mi propiedad, también se entusiasmó al ver el country, y decidió comprar una vivienda”.
-¿Cómo es un fin de semana suyo en el country?
-Yo espero toda la semana el viernes, porque llego a mi casa de la clínica a eso de las 7 de la tarde y ya voy armando todo para salir a las 8:30 de la mañana del sábado, aunque todavía no vino lo mejor, porque en verano planeo irme de viernes a lunes. Es que salvo que tenga un casamiento, no dejo de ir nunca. Y casi siempre vienen mis dos hijos, de 29 y 32 años, junto a sus parejas y mi nietito de dos años, porque quiero que la casa se disfrute en familia. Ellos suelen venir a almorzar el asado que preparo o bien en el Club House, que pese a tener mucho nivel tiene precios accesibles. A veces mi hija se queda incluso a dormir, y empezó con unas amigas a tomar clases de tenis. Mi señora, por su parte, hace yoga, y con toda la familia solemos también andar en bici por la tarde, o bien jugar al metegol que hace poco compré. En mi caso, el anterior propietario de la casa me dejó unos palos de golf, así que estoy por animarme…
-¿Qué es lo que más disfruta del country?
-Sin dudas que es maravilloso haber logrado un espacio de encuentro familiar. Años atrás íbamos en familia a otros clubes comunitarios pero los chicos fueron creciendo, dejó de interesarles y dejamos de asistir, por lo que no teníamos mucho para hacer el fin de semana, y a mí me gusta mucho el aire libre. Pero si tengo que elegir un momento, son los domingos cuando me levanto bien temprano escuchando los pajaritos, y me voy a caminar por los senderos, eso me encanta, digo gracias a Dios por este momento, me siento feliz. Otra cosa que nos encanta a mi esposa y a mí es ir al microcine los sábados a la noche, me da lástima que seamos poquitos, porque la gente se queda en su casa con Netflix, pero nosotros somos fanáticos del cine.
-¿A quiénes le recomendaría incorporarse al programa Sumate?
Mi señora me comentó en un momento que tal vez nos dimos cuenta tarde de esta opción, pero yo digo que nunca es tarde cuando la dicha es buena. Tenemos más de 60 pero estamos en buen estado físico, podemos disfrutarlos, tenemos a nuestros hijos que quieren venir, así que pienso que es para todos. No obstante, cuando los domingos a la mañana veo a las nenas con la raqueta yendo a la escuelita de tenis, o los sábados veo a los chicos sentados juntos en una mesa del Club House, charlando entre ellos, pienso que para los padres jóvenes es bárbaro, porque pueden distenderse y disfrutar sabiendo que sus hijos están bien ubicados socialmente y en lindas actividades.

Quienes al igual que Ricardo deseen ver la posibilidad de incorporarse a “Sumate”, pueden comunicarse con Eitán o Gustavo al 4295-8550 Int.2 o bien enviar un mail a [email protected]